La importancia de los horarios y la disponibilidad en tu negocio en línea

El mundo digital de hoy en día es muy diferente al que conocimos cuando nos conectábamos por primera vez a la Internet con nuestros módems de sonidos particulares e inolvidables.

De hecho, prácticamente toda nuestra vida está contenida en la red, entramos y salimos de ella sin dificultad e incluso mezclamos experiencias.

Para muchos de nosotros, también es fuente de trabajo y hogar primordial de nuestro negocio.

Esto ha venido a afectar nuestros hábitos y rutinas. Pasamos decenas de horas a la semana viendo a una pantalla, tecleando, tocando, en conferencias, etc. Muchos de nosotros realmente solo nos desconectamos al dormir.

¿Es esto un problema? Para muchos lo es, representa irónicamente una desconexión del mundo real y un motivo de aislamiento social. Pero el texto de hoy no se trata de este extremos ni del otro, sino de equilibrio.

Comenzar un negocio en internet significa contar con el tiempo y la disposición de mantenerlo.

A diferencia de- digamos – una tienda tradicional con horarios bien establecidos, tu negocio en internet es accesible a cualquiera que lo encuentre, las 24 horas del día.

randes sitios de venta como Amazon no tienen problema con esto, pero si estás empezando es probable que debas atender un cliente con ciertas reservas sobre tu producto en el chat a las 2 de la mañana.

¿Eres un freelancer? Si te quieres internacionalizar es probable que tengas clientes del otro lado del mundo queriendo juntas en la madrugada. Más de uno se pregunta si esto vale la pena. Si te lo estás preguntando, es posible que esto no sea para ti.

Comenzar tu negocio en internet o convertirte en un independiente que trabaja de acuerdo a sus horarios y prioridades día a día implica este tipo de sacrificios.

Tu negocio y tus responsabilidades siempre presentes y vigentes en internet exigen de desobedecer un poco estas nuevas reglas de no celulares en la mesa o no correos electrónicos fuera de horario de oficina, por ejemplo.

Lo cierto es que no es una condena perpetua.

De a poco lograrás encontrar los horarios que te permitan ser más eficiente y cumplir con todos tus compromisos, identificarás los tiempos que puedes tomarte con riesgo mínimo de ausencia e incluso podrás ir cambiando de socios, proveedores o clientes con los meses y años.

Después de un tiempo lograrás también delegar responsabilidades y empezar a recuperar esos tiempos realmente personales.

A algunos les tomará meses y a otros un poco más pero como con todo, debes tener paciencia y trabajar en optimizar recursos (el tiempo en este caso).

Pronto revisar correos por la madrugada será más un gusto que una necesidad y consultar la pantalla de tus dispositivos irá perdiendo ese sentido de urgencia.

Sé paciente y utiliza los recursos tecnológicos a tu disposición para mantenerte al pendiente de todos los  aspectos de tu negocio. Al final vale mucho la pena…

*Este texto fue originalmente publicado en Dinero en imagen el 18 de Julio de 2017.

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